Después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara un alto el fuego entre Líbano e Israel, la ONU acogió con satisfacción el anuncio y se declaró dispuesta a apoyar estos esfuerzos.

“Acabo de hablar con el Secretario General, quien ha indicado que, obviamente, acogemos favorablemente cualquier iniciativa que pueda poner fin a las hostilidades y al sufrimiento a ambos lados de la Línea Azul” (que separa Israel y Líbano), declaró su portavoz, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa el jueves.

“La Organización de las Naciones Unidas, a través de sus misiones políticas y de mantenimiento de la paz, sigue dispuesta a apoyar estos esfuerzos y continúa pidiendo la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad —una aplicación íntegra que debe allanar el camino hacia un alto el fuego permanente y una solución duradera al conflicto”, añadió, precisando que la coordinadora especial para el Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, continúa sus buenos oficios ante las partes a este respecto.

“Como siempre hemos afirmado, no existe ninguna solución militar a este conflicto“, recordó el portavoz.

Según la prensa, Israel ha aceptado un alto el fuego de diez días en Líbano. Esta tregua suspendería la guerra entre Israel y Hezbolá, proiraní. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que las tropas israelíes permanecerán en el sur de Líbano, donde han conquistado territorios y provocado el desplazamiento de más de un millón de habitantes.

Las necesidades aumentan

Sobre el terreno, las organizaciones humanitarias señalan que las necesidades siguen agravándose en todo Líbano, mientras las hostilidades persisten y los civiles siguen pagando el precio más alto. Alrededor de 1,2 millones de personas han sido desplazadas tras las órdenes de evacuación masivas emitidas por las autoridades israelíes, que cubren aproximadamente el 15% del territorio libanés.

Los combates en las afueras de la ciudad de Bint Jbeil siguen comprometiendo la circulación de civiles y el acceso humanitario. El ataque del jueves contra el puente de Qasmiyeh, un eje vital para llegar a Tiro, ha aislado aún más las zonas situadas al sur del río Litani, afectando así a más de 106.000 personas. Solo queda abierto un punto de paso, una situación que debería tener repercusiones en las operaciones de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, la FINUL.

Ataques contra estructuras sanitarias

El portavoz del Secretario General también señaló que “los ataques contra las estructuras sanitarias continúan”.

Desde el inicio de la guerra en Líbano, los establecimientos de salud han sido atacados en 44 días con 133 ataques. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 88 muertos y 206 heridos, lo que supone una media de dos muertos y cinco heridos diarios.

En este clima de violencia, 15 hospitales y siete centros de atención primaria han sido dañados, mientras cinco hospitales y 56 centros de atención primaria han cerrado sus puertas.

“Estos ataques no solo exponen a los trabajadores de primera línea a un grave riesgo, sino que también comprometen de manera crítica la seguridad de los pacientes y el acceso a servicios de salud esenciales”, lamenta la OMS en su último informe.

Las escenas del barrio de Basta en Beirut muestran una destrucción generalizada tras una de las mayores oleadas de ataques aéreos israelíes en todo el Líbano.

Afluencia de heridos, hospitales saturados

El ataque del 14 de abril contra el hospital de Tebnin ilustra trágicamente la magnitud de las destrucciones y el impacto directo sobre los servicios vitales.

El servicio de urgencias, incluida la sala de aislamiento, los equipos y los sistemas de ventilación, se ha visto gravemente afectado, al igual que la entrada principal, la sala de espera y servicios esenciales como la farmacia, la consulta externa y el servicio de admisiones.

La explosión causó la destrucción generalizada de ventanales, techos, puertas, sistemas eléctricos, redes informáticas e infraestructuras de vigilancia, afectando a varias plantas, incluidas las de hospitalización, maternidad, cuidados cardíacos y oficinas administrativas.

“El hospital público de Tebnin, en Líbano, uno de los hospitales de traumatología más concurridos del sur del país, resultó dañado tras dos ataques consecutivos en sus proximidades, los días 12 y 14 de abril. Once miembros del personal resultaron heridos y el servicio de urgencias, incluidos equipos esenciales como respiradores, monitores, camillas y carros, resultaron dañados”, declaró en la red social X el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

1,2 millones de desplazados

Al menos 1,2 millones de personas están desplazadas, de las cuales más de 140.000 se alojan en refugios colectivos. Muchas familias desplazadas han sufrido desplazamientos repetidos y siguen sin poder regresar a sus hogares debido a las hostilidades en curso y la destrucción generalizada.

El hacinamiento en los refugios y la presión sostenida sobre los servicios esenciales persisten, especialmente en las zonas urbanas y periurbanas“, insistió OCHA, señalando que el acceso humanitario debe “mantenerse y debe buscarse una desescalada con urgencia”.

Source of original article: United Nations (news.un.org). Photo credit: UN. The content of this article does not necessarily reflect the views or opinion of Global Diaspora News (www.globaldiasporanews.net).

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