La confianza comunitaria, clave para frenar el ébola en la República Democrática del Congo
El miedo, el estigma y la desinformación siguen dificultando la respuesta al brote de ébola en la República Democrática del Congo, donde algunas personas todavía dudan de que la enfermedad sea real o creen que fue inventada para atraer ayuda extranjera.
Desde Bunia, epicentro de la crisis, Bruno Michon, de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, señaló que la confianza de las comunidades es esencial para acabar con el brote.
“Sin confianza, no podemos detectar los casos temprano. No podemos garantizar rituales funerarios seguros y dignos. Ni siquiera podemos proteger a las familias, y no podemos detener la transmisión. La confianza no es una actividad secundaria en la respuesta al ébola. La confianza es central”, afirmó Michon.
La Organización Mundial de la Salud informó que, aunque se ha ampliado la capacidad de diagnóstico para responder al brote causado por el virus Bundibugyo, todavía hay zonas donde se reportan pocos casos sospechosos, lo que podría indicar que algunas cadenas de contagio no están siendo detectadas.
Los equipos humanitarios explicaron que están adaptando sus prácticas para responder a las preocupaciones de las comunidades, desde explicar cómo utilizar desinfectantes hasta permitir que las familias vean el rostro de sus seres queridos durante rituales funerarios seguros.
Casi la mitad de los niños del mundo vive expuesta a múltiples riesgos climáticos
Un niño de siete años se abre paso a través de aguas de inundación hasta la altura de la cintura en Punjab, Pakistán, en septiembre de 2025.
Casi la mitad de los niños del mundo, unos 1100 millones, vive expuesta a por lo menos tres peligros climáticos al mismo tiempo, según un nuevo informe de UNICEF.
La agencia advierte que casi todos los niños del planeta enfrentan al menos una amenaza, como inundaciones, sequías, tormentas o calor extremo. Pero el mayor riesgo aparece cuando esas crisis se superponen y agravan al mismo tiempo la salud, la educación, la alimentación y el acceso al agua.
“Cuando los peligros climáticos se superponen, los impactos tienden a multiplicarse. Una sequía puede dejar a los niños con hambre y malnutrición, y la inundación que sigue puede contaminar el agua y propagar enfermedades como el cólera. Cada choque hace que el siguiente sea más peligroso”, explicó Tom Slaymaker de UNICEF.
La agencia señaló que al menos 242 millones de niños vieron interrumpida su educación por peligros climáticos en 2024. Muchos otros han sido desplazados de sus hogares, lo que aumenta el riesgo de separación familiar, violencia, explotación y trauma.
La agencia pidió inversiones urgentes en servicios esenciales adaptados al clima para proteger a los niños antes de que llegue el próximo desastre.
La acuicultura alcanza un récord mundial y gana peso en la alimentación
En Berufjörður, Islandia, se mantienen redes de pesca en el mar.
La producción acuícola mundial alcanzó un récord de 103 millones de toneladas en 2024, según un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La FAO señala que los alimentos acuáticos cumplen un papel cada vez más importante en dietas saludables, con el 89% de la producción destinada al consumo humano.
La acuicultura es hoy el principal motor de crecimiento del sector, aunque ha crecido de manera desigual, mientras que la pesca de captura se ha mantenido relativamente estable durante décadas.
“La distribución geográfica de la producción acuícola está muy desequilibrada. Casi el 90% de la producción tiene lugar en Asia. En otros continentes, la producción es muy baja. Por ejemplo, en África, representa menos del 2,5% de la producción mundial”, explicó Manuel Barange, Subdirector General de la FAO y Director de la División de Pesca y Acuicultura.
Sin embargo ese desequilibrio también puede ser una oportunidad, afirma la agencia: llevar a otras regiones los avances logrados en Asia podría ayudar a mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en zonas que necesitan más alimentos y más proteínas.
El aumento del costo de la deuda reduce el dinero disponible para el desarrollo
Manifestación de protesta contra las condiciones de la deuda externa en muchos países durante la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Sevilla en 2025.
El aumento de los costos de endeudamiento está dejando a muchos países en desarrollo con menos recursos para invertir en escuelas, salud, infraestructura y acción climática, afirma la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD.
Un nuevo informe de la agencia señala que, entre 2018 y 2024, 99 países en desarrollo, donde viven 5500 millones de personas, vieron reducido su margen fiscal por el aumento de los pagos de intereses.
Solo en 2024, estos países pagaron 384.000 millones de dólares en intereses de su deuda externa. A medida que más recursos públicos se destinan al servicio de la deuda, los gobiernos tienen menos espacio para financiar prioridades de desarrollo.
El informe también muestra que los países en desarrollo siguen pagando mucho más por financiamiento externo que las economías desarrolladas, pese a necesitar grandes inversiones para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
UNCTAD pidió reducir los costos de financiamiento, ampliar el acceso a créditos asequibles y de largo plazo, y reformar la arquitectura financiera internacional para que el endeudamiento no siga frenando el desarrollo.
La ONU pide renovar el compromiso contra las minas antipersonales
Dos trabajadores de desminado de la UNOPS en Afganistán escanean una zona rocosa y montañosa en busca de minas terrestres utilizando detectores de metales y equipos de seguridad.
Las minas antipersonales siguen matando y mutilando a civiles, incluso décadas después de haber sido colocadas, alertó este martes la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.
Según un nuevo informe, al menos 58 países y territorios estaban contaminados con minas antipersonales en 2025. Las cifras más recientes indican que, en 2024, las minas terrestres y otros restos explosivos de guerra causaron al menos 1945 muertes y 4325 heridos.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, señaló que resulta profundamente preocupante que, casi 30 años después de la adopción del tratado que prohíbe estas armas, sigan causando víctimas.
Türk pidió a los Estados poner fin a la producción, uso y transferencia de minas antipersonales, reforzar las labores de desminado y garantizar apoyo sostenido a los sobrevivientes y comunidades afectadas.
Source of original article: United Nations (news.un.org). Photo credit: UN. The content of this article does not necessarily reflect the views or opinion of Global Diaspora News (www.globaldiasporanews.net).
To submit your press release: (https://www.globaldiasporanews.com/pr).
To advertise on Global Diaspora News: (www.globaldiasporanews.com/ads).
Sign up to Global Diaspora News newsletter (https://www.globaldiasporanews.com/newsletter/) to start receiving updates and opportunities directly in your email inbox for free.






























