Una semana después del devastador terremoto que sacudió Colombia, la respuesta humanitaria comienza a entrar en una nueva fase: garantizar alimentos, alojamiento, agua, atención sanitaria y educación mientras las comunidades intentan recuperar sus hogares, sus medios de vida y el acceso a servicios esenciales.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está ampliando sus operaciones de emergencia y ha solicitado inicialmente 23 millones de dólares para proporcionar asistencia alimentaria a 100.000 personas durante los próximos tres meses.

Solo el domingo pasado, más de 2000 personas recibieron alimentos en Pereira y Quibdó, dos de las ciudades más afectadas. La operación se ampliará durante esta semana utilizando las reservas de alimentos y la red de oficinas y centros logísticos que el organismo de Naciones Unidas mantiene en Cali, Quibdó y Medellín.

© UNFPA/ Maidenchoco
Un hombre sentado entre los escombros de un edificio derrumbado en Quibdó, Colombia.

La dimensión de la emergencia

La magnitud de las necesidades continúa haciéndose más clara. Según la última actualización de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), al menos 186.182 personas, pertenecientes a más de 121.000 familias, han sido afectadas en 15 departamentos y 472 municipios. Hasta la noche del 17 de agosto se habían reportado 304 muertes, 4400 personas heridas y 426 desaparecidas, además de más de 26.500 viviendas destruidas.

El impacto también se extiende a la educación. Más de 75.000 estudiantes ya no tienen garantizado el acceso seguro a sus escuelas, después de que 1631 instituciones educativas resultaran dañadas y 263 sufrieran colapsos totales o parciales o quedaran en riesgo inminente. El Ministerio de Educación estima que cerca de 448.000 cupos escolares se han visto afectados.

Los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas siguen siendo prioritarios por la magnitud de los daños. Entre las necesidades más urgentes se encuentran medicamentos y suministros médicos, alojamiento temporal, alimentos, agua potable y saneamiento, además de apoyo educativo, comunicaciones de emergencia y rehabilitación de infraestructura.

UNFPA Colombia
Los equipos de emergencia inspeccionan una calle llena de escombros por el terremoto en Quibdó, Chocó, Colombia.

La asistencia tendrá que mantenerse durante meses

El PMA destacó y reconoció la movilización de comunidades, empresas y ciudadanos durante los primeros días de la emergencia, pero advirtió que la recuperación será mucho más larga.

“La solidaridad mostrada inmediatamente después del terremoto ha sido extraordinaria”, afirmó Nils Grede, director del PMA en Colombia. “Pero sabemos por experiencia que la recuperación no termina cuando disminuye la primera ola de apoyo”.

Grede señaló que será necesaria una asistencia humanitaria sostenida durante las próximas semanas y meses. “Nos comprometemos a permanecer junto a las comunidades afectadas durante todo el tiempo que necesiten apoyo”, añadió.

La respuesta será diferente dependiendo de las condiciones de cada lugar. En comunidades remotas donde los mercados no funcionan y el acceso continúa siendo difícil, el PMA está priorizando la entrega directa de alimentos.

En centros urbanos de Valle del Cauca y Risaralda, donde los comercios y servicios comienzan a recuperarse, la agencia prevé ampliar las transferencias de efectivo para que las familias puedan comprar los alimentos que necesitan y, al mismo tiempo, apoyar a los negocios locales y la recuperación económica.

Las dificultades de acceso siguen siendo especialmente graves en las zonas rurales. Deslizamientos y daños en al menos 16 carreteras y diez puentes están obstaculizando el movimiento de equipos humanitarios y suministros, especialmente en Chocó. En algunas zonas, la presencia de grupos armados no estatales también puede dificultar el acceso humanitario.

Jeimmy Celemín
Un equipo de rescate en Cali se prepara para iniciar las labores de búsqueda y rescate.

Una emergencia en regiones con necesidades humanitarias previas

El terremoto ha golpeado algunas regiones que ya enfrentaban profundas vulnerabilidades.

Antes del desastre, cerca de siete millones de personas en Colombia sufrían inseguridad alimentaria moderada o severa. En Chocó y Valle del Cauca, dos de las regiones más afectadas, cerca de una de cada tres personas se encontraba en esa situación.

Estas regiones también han estado afectadas por el conflicto y el desplazamiento, factores que ahora se combinan con la pérdida de viviendas, ingresos y servicios esenciales.

En Chocó, unas 69.200 personas han sido afectadas en 29 municipios tras el terremoto, muchas de ellas pertenecientes a comunidades afrocolombianas e indígenas, y más de 3000 viviendas quedaron destruidas. En Valle del Cauca, al menos 72.670 personas resultaron afectadas, con daños extensos en viviendas, centros de salud y escuelas, donde cientos de instituciones mantienen las clases suspendidas. 

En el Eje Cafetero, la emergencia también ha dejado un fuerte impacto. Risaralda, Caldas y Quindío suman 120 muertes reportadas, con la mayor mortalidad concentrada en Risaralda. La respuesta humanitaria se centra ahora especialmente en Pereira y Manizales, donde se necesitan albergues temporales, evaluaciones estructurales, rehabilitación de hospitales y escuelas y obras para estabilizar carreteras y mantener el acceso a los servicios.

© Jeimmy Celemin
La entrada a un complejo en Cali, Colombia, revela los daños causados ​​por el terremoto.

El sistema de la ONU refuerza la respuesta

La asistencia del PMA forma parte de una respuesta más amplia de Naciones Unidas y sus socios para complementar los esfuerzos del Gobierno colombiano.

Los grupos humanitarios de salud, alojamiento, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, protección y educación en emergencias se encuentran activados y coordinan la respuesta principalmente en Quibdó, Pereira, Armenia, Cali y Manizales.

En Chocó, distintas agencias de Naciones Unidas y sus socios están reforzando la asistencia. En Quibdó, el PMA, UNICEF y otras organizaciones han proporcionado paquetes de alimentos a 350 familias afectadas, mientras UNICEF y sus socios han distribuido también kits de higiene familiar. Otros equipos trabajan en la instalación y mejora de duchas y baños para las personas alojadas en refugios temporales.

OCHA apoya la coordinación de la respuesta humanitaria complementaria en varios de los departamentos más afectados, mientras el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) coordina con las autoridades el uso de imágenes satelitales para estimar la exposición de la población y los daños en edificios, información que servirá posteriormente para apoyar la recuperación.

El PMA también ha puesto cuatro unidades móviles de almacenamiento en espera y dispone de suministros adicionales que podrían movilizarse desde el Depósito de Respuesta Humanitaria que administra en Panamá.

El riesgo de trata de personas tras el desastre

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó que el desplazamiento, la separación familiar y la pérdida de medios de vida tras el terremoto pueden aumentar el riesgo de trata de personas, especialmente entre quienes se encuentran en albergues temporales o necesitan trasladarse en busca de ayuda.

La organización advirtió que redes criminales pueden aprovechar la vulnerabilidad y la urgencia de las comunidades afectadas ofreciendo falsos empleos, transporte, alojamiento o asistencia. Recomendó a las familias verificar que cualquier ayuda provenga de instituciones oficiales y evitar entregar documentos personales o información sensible a desconocidos.

La protección es también una de las prioridades identificadas por los equipos humanitarios. En las zonas afectadas se necesitan espacios seguros para niños y adolescentes, mecanismos de reunificación familiar y medidas para prevenir la violencia de género en los albergues, además de atención psicológica y apoyo psicosocial.

Source of original article: United Nations (news.un.org). Photo credit: UN. The content of this article does not necessarily reflect the views or opinion of Global Diaspora News (www.globaldiasporanews.net).

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