Alrededor de 860.000 personas desplazadas por el conflicto en el sur del Líbano han regresado a sus hogares, pero la crisis de desplazamiento y la emergencia humanitaria están “lejos de haber terminado”, advirtió este martes la ONU.

La región ha sufrido años de conflicto, con ataques aéreos israelíes que han matado a miles de personas y han desplazado a más de un millón desde que se reanudaron los combates en marzo de este año. A pesar de los múltiples altos el fuego declarados desde abril, los enfrentamientos entre los combatientes de Hezbolá y las fuerzas israelíes han continuado.

El acuerdo de cese de hostilidades más reciente, negociado entre las autoridades israelíes y libanesas con la mediación de Estados Unidos a finales de junio, exigía el desarme completo de Hezbolá y la retirada total de las fuerzas israelíes del sur. Sin embargo, los combates han proseguido, incluido el fin de semana pasado, cuando los ataques aéreos israelíes provocaron una nueva oleada de desplazamientos, con cientos de familias obligadas a huir hacia el norte.

Crisis de desplazamiento persistente

Alrededor de 360.000 personas siguen desplazadas, incluidas al menos 22.000 que viven en refugios colectivos, según cifras de la ONU. Muchos libaneses no pueden regresar a sus hogares, situados en zonas devastadas por el conflicto. Los escombros, los daños generalizados en las infraestructuras y la inseguridad persistente han dejado servicios de salud, agua y electricidad sobrecargados o inoperativos.

Babar Baloch, portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), subrayó este martes la necesidad de soluciones de vivienda temporal para las familias desplazadas, de modo que puedan permanecer cerca de sus comunidades. 

Las necesidades humanitarias siguen siendo sustanciales. Los daños generalizados en viviendas, sistemas de agua, redes eléctricas, escuelas, centros de salud, tierras agrícolas e infraestructuras comunitarias siguen limitando las perspectivas de recuperación”, declaró.

Aunque se ha informado de que 860.000 personas han realizado el viaje de regreso, muchas no han podido entrar en sus propias casas dañadas y se ven obligadas a vivir en alojamientos temporales cercanos. 

Otras continúan dependiendo de alquileres o de acogida temporal mientras esperan la retirada de escombros, las reparaciones de sus viviendas y la restauración de los servicios públicos.

Necesidades “inmensas” y falta de fondos

Más de 700.000 personas siguen afectadas por los daños en las infraestructuras de agua en partes del sur del Líbano.

El Gobierno libanés está proporcionando servicios de protección, asistencia para refugio, apoyo financiero y asesoramiento psicosocial a las poblaciones afectadas, con la ayuda de organizaciones humanitarias como ACNUR. Sin embargo, las agencias se enfrentan a una grave escasez de fondos que limita su capacidad de intervenir de manera efectiva y a gran escala.

El llamamiento relámpago interinstitucional de 639,9 millones de dólares solo está financiado al 48%. La operación específica de ACNUR en el Líbano solo cuenta con el 24% de los fondos necesarios, frente a un requerimiento total de 472,3 millones de dólares para 2026.

Source of original article: United Nations (news.un.org). Photo credit: UN. The content of this article does not necessarily reflect the views or opinion of Global Diaspora News (www.globaldiasporanews.net).

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