Los periodistas que trabajan en Haití enfrentan una amenaza constante de muerte o lesiones por parte de las pandillas criminales, que se expanden rápidamente, mientras continúan informando sobre noticias y datos que esperan ayuden a mantener a salvo a sus conciudadanos.
La nación caribeña enfrenta una inseguridad generalizada, así como una pobreza creciente. Unos 1,4 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, principalmente debido a la violencia ejercida por las pandillas.
Más allá de poner en peligro el derecho a la información, base de la democracia y la libertad individual, el periodismo se ha convertido en una forma de supervivencia para mucha gente en Haití, porque gracias a su labor de información pública sabe a qué áreas pueden ir y cuáles deben evitar durante un día o un período determinado.
Según el Observatorio de Periodistas Asesinados de la UNESCO, catorce trabajadores de los medios de comunicación han sido asesinados en Haití desde 2021.
Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra anualmente el 3 de mayo, Noticias ONU habló con dos periodistas que actualmente trabajan en la capital, Puerto Príncipe.
Jean Daniel Sénat, trabajo para el diario Le Nouvelliste y Radio Magik 9.
Restricciones al reporterismo
Jean Daniel Sénat, que trabaja para el periódico diario Le Nouvelliste y para Radio Magik 9, cuenta que, en la actualidad, los periodistas operan en un entorno especialmente duro y restrictivo, caracterizado por desafíos de seguridad.
Las pandillas controlan ahora más del 80% del área metropolitana de Puerto Príncipe, por eso Oberde H. Charles, editor del periódico diario Le National y de Télévision Pacifique, asegura que los periodistas no pueden moverse con libertad.
“Hay poca comunicación entre los diferentes departamentos del país y entre ciertos barrios de la ciudad a los que tenemos acceso restringido. Todo esto limita nuestro trabajo como periodistas”, explica.
Sénat comenta que el trabajo de un reportero consiste en salir al terreno a recopilar información, buscar fuentes de primera mano, hablar con testigos y contar historias, pero “esto es muy desafiante cuando estamos constantemente bajo la amenaza de los grupos criminales”.
No sólo las pandillas
La libertad de prensa se complica porque, a veces, “los periodistas también están bajo amenaza de la policía”, según Sénat. Sospechan de ellos porque logran entrar en barrios controlados por las pandillas y creen que operan para ellos.
Y la espiral continúa: “Al mismo tiempo, los grupos criminales también creen que los periodistas a veces conspiran con las autoridades policiales, proporcionándoles información”.
Charles señala que, recientemente, dos colegas periodistas fueron secuestrados. Y señala que en 2022, hubo protestas callejeras lideradas por trabajadores textiles que exigían mejores condiciones. “Desafortunadamente, ese día, disparos de la policía causaron heridas a los compañeros, mientras un colega periodista fue asesinado ese mismo día”.
Varias docenas de periodistas han sido asesinados. Algunos han sido secuestrados y otros han tenido que huir del país y vivir en el exilio debido a las amenazas de los grupos criminales.
“Algunos medios de comunicación, algunos periodistas, han tenido que abandonar sus barrios, sus oficinas, sus hogares. Personalmente, he tenido que mudarme de casa dos veces debido a la inseguridad”, dice Sénat, que señala que Le Nouvelliste perdió su sede histórica en el centro de Puerto Príncipe en febrero de 2024, y Radio Magik 9 tuvo que abandonar sus instalaciones debido al avance de los grupos criminales.
“Uno de mis colegas sobrevivió a un intento de asesinato y tuvo que huir. Pero también conozco a colegas periodistas que han sido asesinados. Algunos están desaparecidos y sus familias no tienen noticias de ellos. Así que, a nivel personal, estoy profundamente afectado”, agrega.
Charles Oberde, gerente de la sala de noticias de Pacific TV y editor del diario Le National.
Profesión de alto riesgo
Por su parte, Charles comenta que ser periodista se ha convertido en una profesión de alto riesgo: “En los últimos años, muchos colegas periodistas han decidido abandonar el país y buscar refugio en Canadá, Francia o Estados Unidos. Sienten que están amenazados y decidieron que la mejor manera de proteger a sus seres queridos o a sí mismos era salir del país. Hoy, eso parece la mejor decisión”.
Los periodistas que continúan trabajando en Haití a pesar de los peligros son valientes, realmente valientes.
Sénat comenta que algunas emisoras de radio simplemente han dejado de transmitir, mientras muchos colegas han perdido sus empleos. También hay periodistas que llevan las cicatrices físicas de la violencia de las pandillas.
“Conozco a un periodista que perdió un ojo, otro que recibió un disparo en la pierna y tiene dificultades para moverse, y otro que sigue hospitalizado en Cuba”, afirma.
Y luego está el trauma emocional. Hay periodistas que viven con el trauma causado por la violencia de los grupos criminales.
Periodistas a pesar de todo
“Pero, a pesar de todo, seguimos haciendo nuestro trabajo, porque toda profesión conlleva riesgos”, prosigue Sénat, porque después de todo “nos decimos a nosotros mismos que si no documentamos, si no informamos, si no buscamos información, entonces será la población la que pagará el precio”.
Si el periodismo se silencia, habrá voces que ya no se escucharán, historias que ya no se contarán, hechos que ya no se documentarán. Por ese motivo, comenta que “se necesita un medio de comunicación fuerte para decir la verdad, para ayudar a la gente de fuera a entender lo que está pasando en Haití y para obtener una comprensión clara y precisa de la situación dentro del país”.
Charles explica que “Haití no está en guerra con otro Estado, pero hay una guerra. Y esta guerra es mucho más terrible y letal que lo que está ocurriendo en Israel o en Ucrania”.
Y coincide con Sénat en que “Haití necesita un medio de comunicación fuerte, uno que trabaje de manera objetiva y proporcione información buena y veraz”.
En Haití, más de 1,4 millones de personas han huido de sus hogares debido a la violencia, y muchas viven en refugios temporales.
Source of original article: United Nations (news.un.org). Photo credit: UN. The content of this article does not necessarily reflect the views or opinion of Global Diaspora News (www.globaldiasporanews.net).
To submit your press release: (https://www.globaldiasporanews.com/pr).
To advertise on Global Diaspora News: (www.globaldiasporanews.com/ads).
Sign up to Global Diaspora News newsletter (https://www.globaldiasporanews.com/newsletter/) to start receiving updates and opportunities directly in your email inbox for free.






























